La palabra "scriptorium" (plural "scriptoria") proviene del latín medieval script-, scribere (escribir). Literalmente significa "lugar para escribir". El scriptorium se refiere a una sala en los monasterios medievales europeos dedicada al copiado de manuscrito por parte de los escribas monásticos. Un scriptorium necesariamente estaba adjunto a una biblioteca; donde quiera que hubiera una biblioteca, podía suponerse normalmente que había un scriptorium.Cuando las bibliotecas monásticas y los scriptoria surgieron a principios del siglo VI (los primeros escritos monásticos europeos datan del año 517), definieron la cultura literaria europea y preservaron selectivamente la historia literaria de Occidente. Los monjes copiaron la Vulgata (traducción de la Biblia al Latín vulgar) de San Jerónimo, y los comentarios y cartas de los primeros Padres de la Iglesia con propósitos misioneros, así como para su uso dentro del monasterio.
Los productos del scriptorium proporcionaban un valioso medio de intercambio. Dentro del scriptorium, había una división del trabajo entre los monjes que preparaban el pergamino para copiarlo, alisando su superficie y poniéndole tiza, otros que copiaban el texto, y otros que lo iluminaban. A veces un solo monje participaba en estas tres etapas.
Las tradiciones individuales de los scriptoria se desarrollaron en un aislamiento parcial, hasta el punto que los paleógrafos modernos aprenden a identificar el producto de cada scriptorium y datarlo comparándolo con otras producciones datables de ese scriptorium. Al mismo tiempo, las comparaciones de la "mano" característica de los scriptoria revelan conexiones sociales y culturales entre ellos, como por ejemplo manuscritos que pasaron de una biblioteca a otra.
La iluminación de los manuscritos, trabajada en colaboración con los escribas, es una variedad de interacción intrincada que excluye todo patrón simple de producción monástica de manuscritos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario